Los Clásicos de FASE volvieron a reunir a amantes del séptimo arte en una nueva cita del cinefórum organizado por FASE Fundación en colaboración con La Cuarta Pared. En esta ocasión, los asistentes disfrutaron de la proyección de El apartamento (1960), una de las grandes obras maestras de Billy Wilder, seguida de un enriquecedor coloquio sobre sus múltiples lecturas cinematográficas y humanas.

El debate estuvo conducido por Álvaro Matud, profesor universitario, doctor en Historia del Cine y director académico de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, junto a Marina Delgado, especialista en comunicación y marketing, apasionada del cine clásico y del mundo de la interpretación. Ambos ofrecieron las claves para comprender por qué esta película continúa siendo una referencia imprescindible más de sesenta años después de su estreno.
Los clásicos nunca dejan de hablarnos. Igual que ocurre con la gran literatura, las grandes películas siguen ofreciendo nuevas lecturas y ayudándonos a comprender mejor al ser humano
Durante la conversación se destacó cómo El apartamento trasciende la etiqueta de comedia romántica para convertirse en una profunda reflexión sobre la dignidad personal, la integridad, las relaciones humanas y el abuso del poder. Los ponentes mostraron cómo Billy Wilder construye una historia en la que el humor convive con la crítica social y con personajes llenos de matices que evolucionan a medida que recuperan la capacidad de actuar conforme a su conciencia.
También se analizó la extraordinaria calidad del guion, considerado uno de los mejores de la historia del cine, la magistral utilización de la fotografía en blanco y negro, el simbolismo presente en numerosos objetos y escenas, así como la brillante interpretación de Jack Lemmon y Shirley MacLaine, capaces de transmitir con enorme naturalidad emociones tan diversas como la ternura, el humor, la fragilidad o la esperanza.
El apartamento demuestra que una gran película no depende de los efectos especiales, sino de un guion extraordinario, personajes memorables y una mirada profundamente humana sobre la realidad
Uno de los momentos más enriquecedores de la sesión llegó con la participación del público. Los asistentes compartieron sus propias interpretaciones sobre la evolución de los personajes, la actualidad de los conflictos que plantea la película y la vigencia de cuestiones como la dignidad, las apariencias o la responsabilidad personal. El intercambio de ideas convirtió el coloquio en una auténtica experiencia cultural compartida.
Con esta nueva edición, Los Clásicos de FASE continúa consolidándose como un espacio donde el cine sirve como punto de partida para pensar, dialogar y descubrir la riqueza cultural y humana de las grandes obras del séptimo arte. La próxima temporada traerá nuevas proyecciones y encuentros que seguirán invitando a mirar el cine con una perspectiva más profunda.
Actividad subvencionada