Un grupo de personas con discapacidad auditiva participó en una nueva actividad organizada por FASE Fundació, una ponencia centrada en la comunicación, la escucha y la dignidad de la persona, impartida por Patricia Morodo González. La sesión contó además con la participación de Sonia Luque, interprete lenguaje de signos, cuya labor permitió que el encuentro se desarrollase en un clima de verdadera inclusión y cercanía.
Durante la ponencia se reflexionó sobre cómo la escucha auténtica va mucho más allá de las palabras. Patricia Morodo abordó cuestiones relacionadas con la paz, el diálogo, la convivencia y la necesidad de construir relaciones humanas más profundas, capaces de superar el ruido, la polarización y la indiferencia. A través de distintas referencias culturales, sociales y espirituales, la ponente invitó a mirar a la persona desde su totalidad, poniendo el foco en la importancia de la empatía, la acogida y el respeto mutuo.

“La comunicación también necesita ser accesible”
Uno de los momentos más importantes del encuentro llegó durante el coloquio posterior a la ponencia, donde los participantes pudieron compartir experiencias personales y reflexionar sobre las barreras que todavía encuentran muchas personas sordas en su día a día.
Entre las cuestiones planteadas apareció una preocupación especialmente significativa: la dificultad para acceder a algo tan básico como una comunicación clara y autónoma en ámbitos esenciales, especialmente en la atención médica. Varios asistentes explicaron las complicaciones que viven habitualmente al acudir a consultas sanitarias o realizar gestiones importantes sin los apoyos adecuados.
“Muchas veces no podemos comunicarnos bien con los médicos porque no hay suficientes intérpretes de lengua de signos en la Comunidad de Madrid para ayudarnos”, señalaron algunos participantes durante el diálogo.
La conversación puso sobre la mesa la necesidad de seguir avanzando hacia una sociedad verdaderamente accesible, donde las personas con discapacidad auditiva no tengan que depender constantemente de terceros para comprender, expresarse o participar plenamente en situaciones cotidianas.

Durante el coloquio también surgieron reflexiones en torno a Sorda, una película que muchos asistentes valoraron positivamente por mostrar de forma cercana la realidad de las personas sordas y las dificultades de comunicación que todavía existen en la sociedad.
Varios participantes destacaron que se sintieron identificados con algunas situaciones de incomprensión, dependencia o falta de accesibilidad que aparecen en la película. Sin embargo, también surgieron diferentes opiniones sobre algunos personajes, especialmente sobre el papel de la abuela, ya que algunos asistentes consideraban que determinadas actitudes podían transmitir una visión demasiado paternalista de las personas sordas.
El debate permitió compartir experiencias reales y poner sobre la mesa la necesidad de seguir avanzando hacia una sociedad más accesible e inclusiva.
Actividad subvencionada