FASE Fundación celebró la clausura y entrega de certificados de la Primera Promoción de Expertos en Mediación Familiar Restauradora en un acto especialmente significativo para la Fundación. Esta primera edición ha abierto camino y ha marcado un estilo propio de entender la mediación, reuniendo a alumnos, familias, equipo docente y representantes de la institución en una jornada de agradecimiento, reconocimiento y proyección de futuro.
El acto contó con las intervenciones de Ignacio Tornel, mediador familiar, abogado y profesor universitario, Ana Iris Simón, periodista y escritora, y Alberto San Juan Llorente, director general de FASE Fundación. Los tres pusieron el acento en una idea común: la mediación familiar restauradora no se limita a gestionar conflictos, sino que busca proteger vínculos, abrir espacios de escucha y ofrecer oportunidades reales de reconstrucción en momentos especialmente delicados para las familias.

Ignacio Tornel, director del curso, subrayó el compromiso y la vocación con la que los alumnos han recorrido esta formación. Destacó que el grupo ha vivido esta experiencia "con esa pasión por querer convertirse en mediadores y empezar de verdad a trabajar, con esa vocación de servicio". También quiso recordar que esta propuesta nace para ofrecer "un modo de entender la intervención en las familias y matrimonios en crisis, que busque una oportunidad", y animó a los alumnos a convertirse en los primeros embajadores de una formación que, además de enseñar, capacita para empezar a ejercer con acompañamiento y supervisión.
Ana Iris Simón aportó una mirada especialmente cercana y humana al sentido de esta formación. Agradeció haber podido participar en "este pequeño milagro" y definió la mediación como una auténtica "pequeña revolución" en un tiempo en el que tanto la familia como el perdón resultan impopulares. "Hay pequeños actos de amor, como este que estamos presenciando hoy", afirmó, antes de agradecer a los alumnos su decisión de poner su talento "al servicio del amor, del perdón y de la relación del otro". Su intervención reforzó la dimensión profundamente humana de esta tarea y el alcance real que puede tener en la vida de muchas personas.

En su intervención, Alberto San Juan Llorente puso el foco en el valor social de la familia y en la responsabilidad que asumen quienes se forman para intervenir en sus momentos de mayor fragilidad. Tras evocar la imagen de un matrimonio que sigue caminando unido después de toda una vida compartida, afirmó que "cuando se sostiene una familia, se sostiene una sociedad". Dirigiéndose a los nuevos mediadores, les recordó que su papel no consiste en juzgar ni imponer, sino en ayudar en ese instante en que una relación puede romperse o recomponerse. "Lo que habéis aprendido no solamente es a mediar, habéis aprendido a proteger algo que es esencial", señaló, reivindicando la familia como una realidad que merece ser cuidada.

Uno de los momentos más emotivos de la tarde fue la entrega de diplomas a los alumnos de esta primera promoción. También tuvo una intervención muy significativa la alumna delegada, Silvia López Ortún, que resumió con emoción lo vivido durante el curso. Recordó que el grupo se ha unido por "el amor a la familia. Y no al amor a la familia perfecta, no. El amor a la familia de verdad", y definió la mediación no como una forma de arreglar la vida de nadie, sino como una manera de acompañar para que otros puedan encontrar caminos de reconstrucción.
La clausura dejó además una idea clara de continuidad. FASE Fundación no solo cierra con éxito una primera edición, sino que consolida una apuesta formativa con recorrido y utilidad social, orientada a responder a conflictos familiares complejos con herramientas concretas, entrenamiento práctico y una mirada restauradora. Como se recordó durante el acto, esta mediación puede aplicarse en situaciones de ruptura, pero también en muchos otros ámbitos de la vida familiar, desde el cuidado de mayores hasta los conflictos entre generaciones o el reparto de herencias.
Desde FASE Fundación queremos dar las gracias de manera especial a Ana Iris Simón y a Ignacio Tornel por su generosidad, su cercanía y su valiosa aportación a esta clausura. Y a todos aquellos que deseen formarse en una herramienta llamada a cuidar, recomponer y fortalecer a las familias, les animamos a inscribirse en la siguiente edición del curso y a sumarse a una formación que une vocación, profesionalidad y compromiso social.